Rutina de cejas
El proceso completo para diseñar, tratar y mantener tus cejas. Desde identificar la forma ideal para tu rostro hasta los cuidados después del laminado o la depilación.
Diagnóstico de tu rostro
El diseño de cejas comienza por conocer la forma de tu rostro: redondo, ovalado, cuadrado, alargado, diamante o corazón. Cada forma se beneficia de un arco y una longitud de ceja distintos. Por ejemplo, un rostro redondo se ve favorecido por cejas con arco alto que alargan visualmente el rostro, mientras que un rostro alargado se equilibra con cejas más rectas y horizontales.
Tip: usa un lápiz para medir los tres puntos clave: inicio, arco y final de la ceja.
Diseño y depilación
Una vez identificados los puntos clave, procede a definir la forma. La depilación con pinzas es la más precisa para el mantenimiento en casa: retira un pelo a la vez siguiendo el borde inferior de la ceja. Para un diseño más completo, el hilo o la cera dan un acabado más limpio, pero recomendamos que los haga una profesional. No depiles el borde superior de la ceja, solo el inferior y el entrecejo.
Laminado de cejas
El laminado es un tratamiento que reestructura el vello de la ceja para darle una dirección uniforme hacia arriba y a los lados. El resultado es una ceja más poblada, ordenada y con efecto cepillado. El procedimiento dura entre 45 y 60 minutos y los resultados se mantienen de 4 a 6 semanas. Es ideal para cejas rebeldes, desordenadas o con dirección desigual.
Cuidados post-tratamiento
Después del laminado o la depilación profesional, evita mojar las cejas durante las primeras 24 horas. No uses maquillaje, cremas ni aceites en la zona durante ese período. Evita el sauna, el vapor y el ejercicio intenso que genere sudor. Para mantener el resultado, cepilla tus cejas diariamente hacia arriba con un cepillo limpio y aplica aceite de ricino o sérum nutritivo después de las primeras 48 horas.
Frecuencia: retoca la forma con pinzas cada 1-2 semanas. Repite el laminado cada 4-6 semanas.